Pride For Soul

domingo 13 de septiembre de 2009

Sentada en la acera mientras no detiene ningún taxi.
Llueve sobre la ciudad, esa que suena como una de tus mejores canciones acústicas.
Recuerdo cuando usaba el uniforme del colegio ancho, me llenaba las muñecas de pulseras tejidas o con tachas, me excedía con el maquillaje, y mis ojos iban y venían entre cortes con flequillo. Con los zapatos sucios y las llegadas tardes a clases. Fumando en el baño, masticando servilletas, menta, para lidiar con el tufo de la Ginebra.
Esa parte en donde aumentas 2 tallas de brassier y todos los del salón se quieren acostar contigo. Mordiéndome las uñas, con todo el esmalte negro o purpura dañado.
Con la actitud esa, de que no te importa nadie, pero cuando son la 1 de la mañana y no sabia de ti en tres días lloraba, mirando películas francesas independientes.
Queriendo que el postinor hiciese efecto, y que no te hallas volado a Colombia.
La primera vez que hice un hollie me volé parte de un colmillo con la acera.
jamás volví a montar a patineta. Esas fiestas donde el Drum and bass se mesclaba con tachas, sudor, y lágrimas.
En la piscina, mojados, nadando, ebrios y presos de todas la emancipaciones que contraes con letras pequeñas el contrato diabólico al que llamamos amor.
Me besaste. Cuando la luna estaba en menguante y le acababan de echar cloro a la alberca.
Estas veces que destrocé tu casa, y le caí a patadas a todas tus pertenencias.
En medio de ese guayabo perpetuo, entre algunos mal viajes verdes y rojos, realmente no estabas segura si solo era profunda amistad o estabas enamorada de tu mejor amiga.
Saltaba en medio de un concierto punk, pogeando.
Bendita entre toda el fastidio que engendra un sociedad retrasada sobre niños que juegan a ser rebeldes.
Aprietas mis muslos. Respiro fuerte, tragándome cada gemido para que tus abuelos no se despierten.
Mentirte. No besas tan bien como dices. Y cariño el tamaño a veces si importa.
Hacer las maletas y gritarles a todos que esta no es la vida que mereces.
Llegar 3 meses después, llorando y hambrienta, deseando regresar a el camino que perdiste.
Desmayarte en los centros comerciales. Solo quieres ser lo suficientemente hermosa.
Ya no mas esa niña gordita de aparatos de la que se burlaban todos los del curso.
Foto en grupo del bachillerato. El flash y todos se juran que se mantendrán en contacto.
Que se nunca cambiaran, mientras se rayan la franela y suena música de serie juvenil.
Nunca agarraba del cabello al momento de una pelea.
Más de una llegaba con un ojo morado, tragándose, Todas las zorras y putas que me gritaba minutos antes en mitad del patio.
Necesitarte, llorarte.
Esas ganas que uno cuando chama tienen de quitarse la vida por cualquier ridiculez.
Pensar que no había vida después de ti. Jurarte en documentos serigrafiados en la parte de atrás de mis cuadernos, que nunca me enamoraría de otra persona que un fueras tu.
Porque somos como unos bonitos pingüinos, esos que en mitad del frio y nada, solo se enamoran una vez en la vida. Mentirme a mi misma. No querer darme cuenta de que estoy sola, mojada, en la calle sin que nadie me lleve a mi casa.
Huir. Dejar atrás el pueblo pequeño e ir a otro lugar; uno enorme ha hacer una vida en medio de una mandíbula gigantesca con ojos de ciudad.

Escapar.
Derramar lágrimas en sacrílega procesión continua sobre el cristal de autobús.
Todo las historias adolecentes, cuenta con una intensidad suficiente como para hacer arder la cuartilla donde son tatuadas.
Un domingo por la tarde, sentada en mi cama, escribiendo con rabia y grafito todas las cosas que fueron o que pudieron haber sido.

No importa. Me arreglo el pantalón gabardina, y el chaleco de vestir.
Mi primer día en la oficina, una mujer común y corriente escapando de esas ganas de quemarlo todo.
Podre disfrazarme de todo lo que ustedes quieran, pero jamás dejare de ser yo misma.
Y si no te agrada la idea, perderle fuego a tu casa y vete e a vivir lo mas lejos de mi en alguna montaña de Tíbet, si quieres.
Porque yo , seré la muchacha mojada, con el maquillaje corrido, sentada en la acera un viernes en la madrugada.
A las 4 am, cuando no sabes si es demasiado tarde para todo, o demasiado temprano para empezar de nuevo.

Cronicas de Canterville

viernes 4 de septiembre de 2009

Es como agitar una bola de cristal llena de nieve en navidad.
Un cobertizo en donde no se filtra la luz, sabes que son las 5 de la tarde, y la temperatura húmeda se pega en tu piel. Me arrincono en un pared, la madera llena de telarañas suena detrás de mi. Sudo, paranoica miro por la rendija de la puerta.
Grito brincando instantáneamente hacia atrás. Se clavan de golpe.
Es como mirarte en el espejo y darte cuenta que no tienes rostro.
Que tu mirada es una foto velada, de eso a lo que nunca te quisiste parecer.

Son tan filosas y finas como agujas de insulina.

Tan erratas y ciegas como Polillas marrones.

Me persiguen desde que crucé el prado cenagoso, atrás de una garza con sombrero; de esas disecadas, con acento francés.
- huye, huye que no podrás volver al ático, a Canterville –
Dijo asustada con voz cavernosa, antes de que las punzopolillas la asesinaran.
entre mis gritos y sus plumas se hundió en la Cienaga para ser devorado por Orugas acuosas en forma de cantimploras, siendo la boquilla una trampa llena de colmillos.
Luego de correr vi; entre el bosque un cobertizo y me oculte allí.
No tengo nada para defenderme.
Mi vestido de flores esta manchado de tierra y sangre.
En el pueblo no quedo ni un alma partida en dos.
Todo fue sangre y gritos antes de la entrada de los lobos y sus triciclos.
Nunca vallas de turista a Canterville, me dijiste; antes de dormir.
Lanzo todos los frascos que hay sobre la mesa, abro los clósets.
Tumbo los armarios no hay nada. Nada, corro de un lado a otro.
Esto no me puede estar pasando, maldita sea no hay nada.
Llorando, Abro la última vitrina victoriana.
Me tapo la boca, doy varios pasos hacia atrás asustada. Conteniendo la respiración.
Voltea de golpe.
Un niño de camisa de rayas azules, descalzo, con los mirada blanca lechosa, piel verdosa purpúrea, hinchado como un afibio descompuesto; voltea mirándome directamente a los ojos mientras inca los dientes, en una rata muerta, ya por la mitad.

"Strada verso l'Abisso"

escrito con sangre en todas las paredes del armario.

El niño escupe la rata, se inclina hacia atrás para atacar.

Algo lo asusta, la punta de sus dedos, lentamente, se transforman en clavos oxidados, como si salieran del interior de sus manos. Ese sonido horrendo de piel siendo mutilada por el acero, lentamente glutinosa en descomposición.
Salta de golpe, como un insecto infernal y se pega al techo.
Huye, hasta arrinconarse al fondo del desván.
No es de mí que teme. Afuera se oye el aletear asqueroso de cientos de punzopolillas.
Especie clasificada por mi padre como la más asesina y mortal del bosque Floresta.
Acaban con todos, y todos, y los que sobreviven los cazan.
Huelen el miedo. Quien las tenga como armas que se ponga la corona.
En el infierno, Perseguiré a quien abrió todos los frascos.
La puerta cae. Balas de punta afilada, alas agrestes y peludas.
Dicen que buscan el corazón como buscan la luz o la sangre.
Afuera se oyen los gritos de quien son devorados por Vástagos mitad lobos mitad simios impulsados a vapor y carne, humeantes, mortales, violentos.
Tragos sangrientos, que nunca conocieron a los autores de los cuentos que inspiraron. Los mataron a todos. La esperanza las consumen las mismas llamas que acaban con la catedral en el centro de la plaza.
Volando directamente, desde la puerta hasta mi pecho se clavaron con un sonido apagado, rápido y sesgado, Indoloras, mientras abro mi boca y se me desorientan los ojos antes de dormirme y fallecer. un somnífero veneno, mortalmente alígero ablanda rápidamente mi tejido muscular, mientras tengo algunos segundos para agonizar y rezarle a esos dioses que ya veo inexistentes.
Caigo al suelo pesadamente; conciente veo como el niño baja cauteloso por la pared lateral, me huele, se acerca entierra sus clavos en mi carne, muerde mi pierna empezando a devorarme..
No podré gritar. ¿Además de que serviría ya?.

***

Es como agitar una bola llena de nieve en navidad.
Siempre les tuve miedo a los animales disecados por un tío taxidermista.
A jugar en esa casa enorme llena de frascos, hojas secas a las escondidas con mis primas.
A dormir en esos cuartos enormes, donde la sombras juegan tener vida.

Mi madre me decía Amy Corazona desde pequeña.
Y desde niña, una de mis mas grandes obsesiones es escribir mis pesadillas.

Forever Damned

martes 18 de agosto de 2009

(-I Take-) entre mis dedos [hermosos] el cuchillo de la cocina.
el Galon de Gasolina en el G-a-r-a-g-e. (8)
hoy; solo es una tipica mañana.
pasto verde.Cielo azul. Sol radiante.
hoy; en las Noticias estara mi nombre.
[quizas tambien el tuyo]

El Mundo ardera, hasta que se me acaben las ganas de verlo quemarce.

en mi venas.
solo langostas. dulces penas. calles angostas.
nadie me ama. dulce careta. bajo mi cama. Amarga Beretta.
verde molino, arsenico azucar. Bello asesino. Que nunca te escucha.

nos vemos pronto.
Ella; Quiere comerce Tu corazón para Merendar.
Ella; Quiere Fideos y Ardillas En una Liquadora Rosada.
ella espera, callada, atras de tu puerta.

ella es, fué y será; la ultima persona que quisieras encontrarte en un sitio cerrado, oscuro, lleno de agua, poca luz, y muchos destornilladores colgados en la pared.


No la Ames. solo Matala. hazla Seviche.
Dacela de comer a Niños Hambrientos en El Suroeste de Brazil.


- Saltan la cuerda Conejos de
alas Plateadas y ojos Sangrantes.-

dejala caer. dejala caer. dejala caer.
dejala caer. dejala caer. dejala caer.
dejala caer. dejala caer. dejala caer.

Punto.
regrese, ahora si enserio.







[Perdoneme a quienes -(he tenido) tengo abandonados enserio..]

cap 2/ "PD" [Minerva`s Fall]

miércoles 15 de julio de 2009


La patrulla policíaca se alzo medio metro del suelo.
levitó por unos segundos y se estrel
contra la pared verde del frente.
justo al lado de la tienda de telas anticuadas.


El metal, la fuerza y el impacto generaron un cráter en la pared del tamaño de esos que vez en la luna.
La gente corría, huían de lo desconocido.
Una señora llora en piso, su hijo acaba de perder el brazo izquierdo y se desangra en el asfalto.
Un tipo, hala a otro hombre que le faltan las piernas, y se ve sin signos vitales.

Un bus de tamaño mediano se eleva por los aires sobre las cabezas de todos lo que gritan y corren ese 24 de Diciembre.
Las calles estaban repletas.

El bus sube girando suavemente, y de un momento a otro de comprime de extremo a extremo sobre si mismo. Como si dos grandes manos lo aplastaran como una pequeña lata de refrescos.
Es catapultado 4 calles más allá y se estrella sobre un edificio de 5 pisos, color verde, oxidado por el sol.
Se derrumba. Casi instantáneamente. Enormes pedazos de edificios devastan el suelo y destruyen más autos al caer sobre ellos.
Cadáveres sobre las calles; desaparecidos.
Un día negro.

Ni idea de a que dispárale.
Gabriel se apiña con los otros 4 agentes tras una esquina.
Alejandro llora en atrás de todos. Armando y Daniel, apuntan a cielo y la nada. Disparan a lo demente.
Gabriel, debe hacer algo. Rápido.
Se asoma de reojo, no distingue nada entre el polvo y el humo.
Dos autos mas, se levantan en los aires y chocan entre si.
Gabriel corre, pasando por debajo de ellos, antes de que terminen de colisionar.
Salta, un puesto de lentes derrumbado, se esconde tras unos escombros y apunta con su arma de reglamento.
“bazar nuevo Lei” rezaba un enorme pendón, ahora derribado.
Los autos conchan, estallan y entre el fuego, y el metal, aterrizando en un bar 50 pasos de donde se encontraba.
Mira atrás. Sus compañeros no quieren avanzar.
Los instan con señas a que se acerquen.
Se lo niegan.
Daniel el más bajito y moreno, cierra los ojos, reza rápidamente y comienza a correr.
Llega a un lado de Gabriel. Se lanza en suelo. Bendice en voz baja.

Armando empuja a Alejandro, que no quiere correr, en lugar de eso empieza correr en sentido contrario.
No da más de 3 pasos y se detiene instantáneamente.
Algo lo eleva lentamente hasta alcanzar los 5 metros.
Todos se quedan paralizados.
Alejandro grita. Se intenta mover. No pudo terminar de hacerlo.
Es desmembrado de golpe.
Despedazado; de un solo tirón surtiendo de viseras y sangre todo el lugar.
Entrañas en paredes, carros, el suelo. Todo se teñía de sangre.
Armando en shock, con desesperación en los ojos, temblando cada fibra de su cuerpo, empieza a disparar en el lugar en donde antes de morir; su amigo se encontraba.

- malditos hijosdeputa!- ni siquiera sabia que maldecía.

Descarga el arma, completamente contra la nada.
Va a seguir insultando. Se queda en media palabra.

Un hilo de sangre sale de su boca.

Sus ojos se ponen blancos.
Dispara, una vez más. Todo se queda en silencio.

Perpendicularmente; es cortado en dos.
De un solo y perfecto tajo.
Sus restos caen haciendo polvo y un sonido sordo sobre la acera.
Ya toda la calle se ve sola.
No hay almas..Solo muerte, y la destrucción prematura y sin sentido de las vísperas navideñas.

Daniel cae sentado, temblando, en espasmos, con la mirada perdida.
Junta las rodillas contra su pecho. Se balancea sobre si mismo.

Gabriel le quita la mini-uzi de las manos.
No sabe que hacer. No sabe que pensar.
Solo esta seguro de que va a morir.
Pero todos morimos de igual forma. O quizás no.

Carga la pistola. Se persigna. Aguarda.

No tiene idea de que acaba de asesinar a sus compañeros, o que acaba de destruir media ciudad.
Solo sabe que debe acabar con ello.
Pase lo pase. Aunque la sola idea parece imposible.
Se escuchan ruidos dentro del almacén.
Forcejeos, explosiones.

También suenan hélices a lo lejos.
Se aproximan helicópteros.
Negros; enormes se ven cerca ya del sitio del siniestro.
Cantan suavemente, la nana de la muerte.
El réquiem de aquello que no podemos predecir.

Estalla el techo del bazar.
Algo sale proyectado hacia el cielo.
Gabriel mira sin entender, apuntando.
De un momento a otro le arden los ojos, como si acido de batería perforara sus corneas.

Salve, Regina, mater misericordiae;
vita dulcendo et spes nostra..
salve.


El don de la ceguera.

Mira alrededor.
Frente al edifico, solo intenta comprender.
Solo intenta entender.

Algo entre araña y perro, color verde parduzco camina sobre la pared del frente.
De la mitad del vientre de la araña, 4 cabezas de perro, sin ojos y sin lengua ladran y mastican un cadáver de una tipa vestida de azul. Tiene letras extrañas pintadas como con fuego en el borde de la cola, cerca de un aguijón en forma de garfio de carnicería. Camina, hacia delante y hacia atrás, tomando más cadáveres con sus patas, peludas e introduciéndolas en sus caninas bocas.

Saliendo de la tienda, unas especies criaturas color oxido llenas de pústulas con 4 brazos y mascaras salen tropel, dirigiéndose a distintos sitios sin acercársele.
Solo parecen olfatear. Aunque sobre su mascaras doradas no parezcan tener nariz, y sus ojos, 2 pares de 3, miren a distintas direcciones buscando.

Un tipo de muñeca de porcelana de menos de 10 cm de tamaño, sobrevuela de un lugar a otro. Es pequeña y de ojos grandes y vidriosos. Verdes.
Tiene un vestido negro con amarillo. Estilo victoriano.
Del cual; unas largas tiras, de los mismos colores caen hasta el suelo.
Largas, silenciosas. Hacen florituras atrás del vuelo de la criatura.
Los brazos son lo único desproporcional.
Son más largos q cualquier parte del cuerpo. Y los dedos son huesudos, como si se tratasen de un esqueleto, reducido.

Se acerca un convoy del ejército.

La muñeca/esqueleto, alza sus mini brazos apuntando a una camioneta estacionada al lado del comercio chino.
Las tiras de tela, pareciendo infinitas salen de sus vestido, y se dirigen a la maquina.
La envuelven, de arriba a bajo, en pocos segundos.
El ente, ladea su pequeña cabeza.
Hace un signo de aprobación.
En un parpadeo la camioneta se comprime, aplastándose, volviéndose un disco de chatarra.

La calle es cercada por dos camiones llenos de soldados.
No se han terminado de bajar, cuando de un solo golpe es disparada la camioneta gris cubierta de tiras; contra los dos camiones llenos de efectivos.

Explotan.
Ellos gritan y disparan.
Ella o lo que sea sonríe.

La cosa mitad perro mitad araña, se abalanza sobre los soldados, picándolos en trozos y devorando sus cadáveres. Sin mucho postin. Sin mucha elegancia. Solo devora y destruye.

Estos, confundidos disparan erráticamente.
Se acercan los helicópteros. Disparan también.

Gabriel solo esta de pie sobre un montículo de escombros.
Paralizado reza.
En una lengua que no conocía.

"Accénde lumen sénsibus,
Infúnde amórem córdibus;
Infírma nostri córporis,
Virtúte firmans pérpeti."

Las criaturas q salieron del almacén hacen una formación en forma de diamante.
Levantan las ballestas que portan.
Son mas o menos 7 armas apuntando al helicóptero mas cercano.

Fuego.

Le dan.
Estalla el motor, el aspa de las hélices giran lentamente antes de caer.
La aeronave da vueltas sobre si misma. Estallando, generando una onda expansiva terrible. Tumbado a Gabriel sobre Daniel, que aun permanece inmóvil en suelo.

Los asesinos diabólicos, que asedian la ciudad al mismo tiempo cambian de posición, y apuntan al segundo helicóptero.

No disparan.
Porque algo desde arriba les dispara a ellos.
Caen y gritan.

La muñeca extraña que se divertida destruyendo dos camiones mas que se acercaban por la esquina; voltea.
Gira mirando hacia arriba.
Y no pudo mover sus tiras mortales de tela, porque un disparo le vuela la cabeza.
El golpe de la bala, la empuja hasta chocar contra una tienda de víveres que estalla y dispara escombros, al momento en que la pequeña cosa se estrella sobre sus paredes.

La enorme criatura, que devoraba cadáveres y clavaba sus zarpas en los uniformados; gira sobre si.
Se queda, de frente a Gabriel, como si lo contemplara.
Sin ojos y sin rostros, solo cuencas carnívoras y asesinas.
Se percata de que Gabriel puede verlo.

Empieza a moverse rápidamente hacia donde esta el policía.
Abre sus fauces y mueve su aguijón para, aniquilarlo de un solo golpe.

- Surréxit, ac Paráclito, In saeculórum saécula.!- grita Gabriel.

Algo lo toma por detrás, por su pecho.
Huele dulce.
Manos femeninas, color rojizo de cabello, reflejos azules en la luz.

- predica…-

le dice al oído. En una lengua desconocida una voz suave y agraciada de mujer.
- Predica y dispara, en nombre del Islam…-


Un día negro.

Gabriel, en éxtasis divino... Solo aprieta el gatillo.

Hairspray Queen

domingo 3 de mayo de 2009

26% de las carajas quieren ser Santa Catalina de Siena.
Hay algo mas difícil que ser una Princesa?

obvio que si.
Dejar de serlo.

Solo déjame entrar cariño.
Ya veo que el timbre no funciona.
La puerta cae de coñazo y levanta polvo de una forma estrepitosa.
La luz verde y morada del estrover antiguo se ve reflejada en las ventanas rotas.
El confeti, regado por el piso.

Los papelillos, los caramelos, los frascos multicolores están aún; desparramado por el suelo.

Imagina que en la TV se esta apunto de caer la señal, es así... honey,
en medio estática, líneas borrándose una arriba de la otra.

Acto 1 escena 5

ladeo mi rostro.
Todo huele a sangre y a channel numero 5.
El salón esta vacío, suelo es gris; la fiesta se termino.
Suena madonna, si esa canción la que a todos les gusta.

Carita feliz.

Armo la Rémington 870 calibre 28.
Con el cañón recortado. Puro estilo, bellezas.

Cuando a tu peor desorden alimenticio tienes que llamarle Mamá.
Cuando por cable lo único que se te dice es que eres una maldita y desgraciada vaca llena grasa y mierda.
Cuando el espejo se desdobla y te doblega.
Respirar aumenta las calorías.
Las anfetas no tienen carbohidratos.

es como soñar que te caes.
Es como soñar que puedes volar.

Sin caer, sin caer, sin caer.

Hay que vivir bellas o morir en el intento.

Allí esta.
La puta que te hace la vida imposible.
Se parece a ti, vestida de rosado/dorado y con cáncer en los huesos.

A punto de quebrarse, pero nunca lo hace.

Con el maquillaje corrido, y una sonrisa amarilla socarrona.
Usando una corona de piñateria, adornada con trocitos de plástico brillantes

verdes
, rojos y azules.
En ese orden.

Recostada a la mesa de la comida.
Hay una torta amarilla con blanco de 4 pisos, intacta.
Un envase para ponche lleno de jeringas con un líquido verde adentro.
una cajita llena de hojillas de tentempié.

Ladeo mi rostro.
La culata de la escopeta se llena de sangre.
Y la zorra sigue sonriendo.
Contra el piso.

Yeah.

Botas sexys bondage destrozándole las mínimas costillas.

cuenta hasta tres.

1…. Escupe sangre desgraciada.
2…quiero escucharte gemir.
3…aquí es la parte en donde oigo crujir los huesos.
4….porsiacaso.

Llena los papelillos de sangre y deja de reírte hija de puta.
La tomo por el cuello y puñetazo del lado derecho del cráneo.

Sonó como un melón destrozándose.

Puñetazo de lado izquierdo.
Ya puedo ver solo la encina en carmín.
Sin dientes, sin nada.
Ya puedo ver las lágrimas en los ojos corriendo mas el crayón negro.

Veo a Ana.
Pidiendo misericordia.
Me veo riendo sin dársela.

Camino hasta la mesa, tomo un puñado de jeringas minis, estilo insulina llenas de no sequé fluorescente.
Las meto dentro de la escopeta.
Algunas hojillas también.

Regreso a mi lugar.
La arrastro del vestido la pongo a mi altura justo enfrente de la torta amarilla,
Abró su boca sin lengua, regurgitando sangre y con nada mas algunos dientes y las cordales.
Introduzco el sabor a pólvora en tubo haciéndola gritar un poco mas.

“por ti por tu casa, por lo que sea”

tiró del gatillo.

Limpieza en el pasillo 3.
Pastel de fiesta desparramado en el salón.
Cadáver mutilado que no cuadra con la decoración.



Sober (14/2/06)

jueves 9 de abril de 2009

Flashback.

Y yo no se…

Esto podría romper mi corazón o salvarme….

Nada es real; Hasta que lo dejas ir completamente.

Así que aquí voy
salvando todos mis pensamientos.
Así que aquí voy
Con todos mis miedos pesando sobre mí. (8)

Gritaba, casi afónica.
Estaba en medio de la sala, con el maquillaje corrido, y todos mirando.
Apagaron la música y alguien hablaba de hasta llamar a la policía.
El televisor de plasma de 3 millones de bolívares, fue pateado hasta hacerse añicos en suelo, por mis bellas sandalias verdes.
Se había acabado la puta farsa, y no hay nada más peligroso que una Adolescente intensa, y muy cabreada.

Y no se…
Podría estrellarme y quemarme; tal vez.
O quizás, Al final de este camino atraparme a mi misma en una visión momentánea. (8)

Daba vueltas en circulo lentamente señalándolos a todos, hipócritas.
A quienes me mataron lentamente hasta hacerme colapsar.
A quienes sacrificaron MI felicidad, para poder Vivir sus caretas y Farsas.
A quienes solo me utilizaron para ser la mitad de lo que son ahora.
Si, fui capaz de arruinarlo todo, pero no me matarían sin poderles hacer saber quien era yo en realidad.

Luz Amaranta Rossastro Briceño.

Con mi vestido azul celeste roto, con lagrimas negras en mis mejillas..

Entre Sangre y Vodka Tonic.

No puedo recordar que te dije, pero estoy segura de que estaba en lo cierto.
Nunca olvidare el rostro de todos ustedes, un 14 de febrero disfrazados en su maldita fiesta rosa ultra chic, echándose para atrás y huyendo ridículamente, cuando riendo, de mi bolso saque una botella de perfume Lacoste, se la estrelle al Piano Blanco de tu madre, y le lancé encendido, el zippo turquesa que me regalaste de cumpleaños esa noche estrellada de Marzo.


Solo me quedan, Escenas Borradas, amenazas de tus familiares, algunos moretones,
4 cigarrillos, y unas enormes ganas de ser mejor persona.

Después de ti.
Después de nada.

Quito las malas hierbas pero aun conservo mis flores. (8)

Eso si.
Estando sobria, mirando al cielo luego de una eternidad, algunos kilos de mas, nuevas formas de soñar a full color, y menos dinero en mi cuenta bancaria.

Dios no te volverá a poner en el camino a alguien como yo.
Al menos que sea para q te estrelles o choques otra ves directo contra un

ángel armado con una pistola de agua, y todas las cartas de amor que jámas me Escribiste.



No more.



Nada es real…

Hasta que lo dejes ir completamente….



cap 1/ "SP" [Minerva`s Fall]

domingo 29 de marzo de 2009

Firme, sexy, brillante y pesada.
Un revolver enorme, a la cara de la cajera; a punto de colapsar y ponerse a llorar.
Espero no verme muy despeinada.
Saco del bolsillo de mi abrigo largo negro un papel, arrugado escrito con lapicero azul.
Me sacudo el polvo, y miro alrededor pendiente de cualquier movimiento indebido.

- 明白什么,他说什么!我没有队友!- grita con desesperación la mujer china vestida de flores.
- Déme todo lo que esta en el papel!- respondo yo.
- 你不理解它!柯胶问这些?疯狂的胶水?- limpiándose las lagrimas.

Un niño señala al suelo, unas plumas azules sobre la cerámica.
La luz se filtra moribunda entre los anaqueles del galpón oscuro y polvoriento.

-Pegamento! Súper-pegamento! Goma! Pegamento! –
Le indico a la señora asiática.

–todo el que tenga por favor! – sin dejar de apuntarle.

Nadie se movía en el sitio, todos estatuas victimas de su propio pánico.

La señora con el paraguas en mitad del pasillo 3 se empieza incomodar porque el niño hace demasiado barullo señalando las plumas que caen el piso.
Seguro piensa que le volare la cabeza a ella y su crío.
pero…Debería tranquilizarse.

- 橡胶?Gooma? Esto? Esto? 这是您想要的东西?- mostrándome una enorme caja llena de súper-pegamento, sin usar.

Le hago un movimiento afirmativo con mi cabeza; y le indico luego vaciar el contenedor, en un bolso azul de muñequitos que esta en la despensa.
Lo hace, sin rechistar, aún temblando.
A un señor de sombrero oscuro y bigotes poblados se le cae abruptamente el celular.

Me volteo y le apunto.

- que ha hecho señor? – con tono de preocupación.

Me le acerco apuntándole a la cara, y arreglándome el cabello.
Recojo el teléfono.
171.
Numero de emergencias.

5 minutos y todo el sitio estará lleno de policías.

Giro sobre mis talones.
- ha terminado ya de guardar el pegamento? Por favor hágalo rápido! –

Resalto cortésmente.

La mujer china de vestido de flores, hace reverencias y de una vez asintió con la cabeza.
Me dá el bolso.
Horrible con caricaturas sonrientes.
Entrego el teléfono al señor. Que no apartaba la vista del suelo.
Con mirada de expectación.

Me empiezo a impacientar, mis uñas color violeta tiritan sobre el vidrio del mostrador.
- me podría facilitar un cuchillo de ese enorme que esta allí; por favor?- señalándole un monton de cuchillos en fila sobre la pared.

La pobre señora me lo entrega
Lo guardo dentro de mi abrigo.
Afuera; comienza a llover, las gotas suenan así; muy fuerte sobre el zinc.

Se escuchan sonidos de sirenas y portazos.
La policía.

Un megáfono.
- suelte a los rehenes, y salga sin hacer nada esta rodeada…!- gritando, gritando su entupido cliché policiaco.
Ya es hora de irse.
Caray.

Hago un ademán con el arma indicándole a los presentes que salgan de una vez rápidamente a la calle, Ordenadamente.
Sale la dependienta, el señor del bigote, el muchacho con una bolsa de caramelos en las manos, la anciana del chal rojo.

Me encanta como suena la lluvia.
Es hermosa, realmente lo es.

Van saliendo la señora del paraguas, el niño, y una muchacha de blusa amarilla.

Un fuerte sonido de metal crujiendo.
De huesos Rotos.


Algo toma a la cintura de la chica.
La muchacha grita.
Volteo y apunto con el revolver; No veo nada, nada material.
La chica se eleva por los aires, y es tirada hacia atrás tumbando 3 vitrinas.
Disparo a la nada.
Desde afuera la policía abre fuego, pensando que adentro ocurrió una masacre.
La señora y su hijo se ocultan tras un anaquel.
Camino rápidamente hasta el centro del local disparado, a lo que tomó a la muchacha.
Esta grita llena de pánico mientras es arrastrada por las paredes laterales del lugar.

Al fin, Logro ver.
Maldita sea...Perdoname Dios si hiero a la chica.

djutorium nostrum in nomine Domini.

Disparo 1. Disparo 2. Disparo 3.

Me devuelven la ultima bala.

La esquivo.
Se manifiesta.

Figura color rojo oxido.
4 brazos, un par de piernas con garras y Espuelas.
En el primer par de manos no hay dedos. Solo cuchillas negras y gastadas.
En el segundo par, solo en una tiene dedos fuertes y largos con garras, allí es de donde toma a la chica. Y el la otra sostiene una bayoneta.
Tiene la letra “إلى” en la frente, junta arriba de su sexto ojo.
Su rostro es una mascara de cuero dorada, su boca esta cocida.
Carne escamosa y purulenta.
Es un Asgramon.
Demonio del miedo.

Me observa ladeando la cabeza.

Una flecha me alcanza el hombro. Sin dañarme.
Acaba de romper mi abrigo favorito.
Se acaba de ganar mi Odio.

Me quito el sobretodo.
El niño sale de detrás de la vitrina y me señala horrorizado.


Si Son unas putas alas niño idiota.
Y si, esas son mis plumas...